24/4/07

Sembrando flores en otoño

Algo vacío
El alma de calor
El cuerpo de alimento
Los días vacíos de gente, alivio
Los tiempos despoblados
Los pensamientos sin dudas
La casa sin amigos
Los ojos sin mirada
El hombre sin búsqueda
El espíritu sin sueños
La noche sin luna
Los despóticos absolutos
Los pueblos sin luchas
La inteligencia sin destreza
Las madrugadas sin confusión
El deseo complacido
Las estrellas sin sol
Las palabras de mentiras

De esto es de lo que se trata.


Estaba tirado el cuerpo por ahí, sin estar donde estaba, sin saber dónde ir. Tratando de llenar algo incógnito en la vida.
arrollando papeles viejos, estrujándolos en mi mano y embocándolos en la gran boca del tacho de basura. En mi mano, aún son papeles que no sabría como clasificar, pero en el momento en que ésta se cierra comienza su camino hacia lo desechado, lo no válido. Convirtiéndolos el acto, en basura. Sin embargo, en algún momento de la vida, del tiempo que transcurría tuvo sentido y hoy sólo es basura.
Estaba así, todo sin esperanzas el pobre cuerpo, andando por la casa como un fantasma en vela, aspirando las moléculas de oxígeno sin merecerlo. Buscando la vida en los libros, en los pensamientos, esos, que ya no producen ni desazón.
Porque uno llega hasta los extremos de bordear con las uñas las marcas, para ver si así se producen en uno, que está ahí casi muerto, algún dolor, alguna potencia de sentidos. Sólo para apreciar que la pena vuelve, para sentirse dueño de su propio cuerpo, aunque más no fuera por la reminiscencia del dolor.
Para llorar me decía, se necesita un dolor, para reír, alguna verdadera alegría, y yo estaba despoblada, ya sanada de todas las flechas que mutilaron las extremidades de mi carne. Si ahora lo reflexiono, sería, en todo caso un alimento para estar mejor, pero hoy se me antoja apenas perceptible esta ilusoria salud.
Y así estaba, toda sin dolores comprometida con el atenuante vacío existencial.

Los encuentros:

“Erdosain se revuelve impaciente en su lecho. No le quedan fuerzas ni para respirar violentamente y bramar su pena. Una sensación de lámina metálica ciñe sus muñecas. Nerviosamente se frota los pulsos, le parece que los eslabones de una cadena acaban de aprisionarle las manos. Se revuelve despacio en la cama, cambia la posición de la almohada, entrelaza las manos por los dedos y se toma, la nuca. La rueda de molino ea inexorable en los ventrículos de su corazón la terrible pregunta que bambolea como un badajo en el triángulo de vacío de su pecho y se evapora en gas venenoso en la vejiga de sus sesos.
La cama le es insoportable. Se levanta, se frota los ojos con los puños: el vacío está en él, aunque él prefiere el sufrimiento al vacío.
(...) Y sin embargo, yo necesito amar a alguien, darme forzosamente a alguien.
Estarás enterrado y no querrás estar dentro del cajón.
Tu cuerpo no querrá estar.
Erdosain se pone de pie. Una sospecha nace en él:
- estoy muerto y quiero vivir. Esa es la verdad.”

9/4/07


entre tanto

estrujo mis ojos indagando el blanco de la luz

desentrañando el amor

no propio no ímprobo


(entre tanto)

la gota se columpia del alambre

trapecista sin temor


(entretanto)

abro los párpados y la estampa de un semblante

se proyecta como líneas de fuga

en la limpia pared


¿sos voz?

pregunto


pueden ser las fauces de la muerte

pueden ser las lucubraciones del desaliento

y entorpezco el silencio

¿y la verdad se revela?


duele
no la verdad

duele la burla

de la oscuridad

la insinuación de la vulnerabilidad



1/4/07

Carta abierta - Panorama bajo agua

te cuento que aquí no ha parado de llover desde el comienzo del diluvio la pasada semana.
la superficie de algunas cosas comienzan a presentar, para esta altura de dias sin luminosidad, colores verduzcos por la falta de luz solar o de algo llamado calor, la ropa no pasa de mojada a seca, sino de mojada a menos mojada en el lapso de cinco días, debido al proceso primitivo de lavado de la misma, en extremo artesanal (a mano). se desagota a calor de horno intermitente, puesto que apago el mismo porque calienta y quema el poco oxígeno del ambiente, y no se vale abrir la ventana que da al patio porque corremos el riesgo de ser atacadas por un enjambre de mosquitos mutantes.
afuera el asfalto parece esmaltado y la lluvia no entiende de tregua y yo ya no se más que hacer....
me leí los libros que alguna vez dejé sin terminar, reordené los armarios y salí a caminar las calles del centro humillando las baldosas flojas que escupen al cielo el agua embarrada de días estancada, deshojando currículos y deleitándome la peatonal con el desfiladero de paraguas y rostros salpicados.
durante las tardes, la lluvia danza despojada de espesor, a veces, cae como un baldazo e inunda estrepitosa todas las calles, otras, se precipita lívida, menguante y constante.
el cielo lacrado se dejó agrietar hoy por la tarde, asomando un sol vergonzoso detrás del espectro de nubes densas en el poniente.
su brillo se proyectó suave en los edificios chorreados, dándole una esperanza vaga de luz a esta ciudad gris y adormilada bajo el acérrimo aluvión.

22/3/07

Rescate-n (la)

(fui
alguna vez
y a veces sigo siendo)

como animal salvaje
moviendo sus clinas al viento
se aproxima el lenguaje
cual veneno se derrarma en el lecho

su respiración agitada
graba los cortes al tiempo
y desemboca en la palabra
sin recortes de razonamiento

la niña arma barriletes de acero
un horno, un campo
los mensajeros de aquel tiempo

las siestas gritaban
desconsuelo de sombra y céfiro

el barro
como materia prima
del sueño paterno

yo asesiné a esa niña
que hoy vuelve
a vengar los múltiples
recuerdos olvidados
bajo los miles renacimientos

17/3/07

Remitiendome

Hoy a la tarde llegué a casa de Meme, papá Toti estaba sentado frente a un diccionario
después de decirme que no le sacara la yerba al mate con la bombilla, nos pidió sinónimos de
construcción, pero creación no le gustaba, porque tiene un sentido religioso, divino, y dijo que nada
nace de la nada
y yo recordé el nombre de mi blog

12/3/07

Cantora nocturna - Alejandra Pizarnik

La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.

Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado
con los ecos de los latidos de su corazón
muerto.

Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.

Ella canta.

8/3/07

Lluvia

Ahora son las tres de la mañana y no logro conciliar el sueño, escucho que comienza a caer la lluvia sobre Rosario, un día más, una semana entera de madrugadas lluviosas. Es el pretexto perfecto para el espíritu con sopores de escalofríos, la lluvia y la madrugada.
Me levanto con la intención de sentarme al borde de la ventada y encender un pucho, lo consumo y escucho el repiqueteo de las gotas en el piso del patio, sobre las hojas de las plantas, sobre la alfombra. el ruido más violento proviene del techo de zinc del lavadero, todo se transforma en una voz unísona originada por la lluvia al golpear sobre las distintas superficies.
Dos horas atrás escribía lo siguiente:

El cigarrillo descansando sobre el cenicero cae por su propio peso hacia el lado de la colilla, el mate no es más una compañía absurda y vacua, sino necesaria en mi vida, y la noche afuera y la noche en mi. La hoja, el lápiz y el habitáculo de la palabra preexistiéndome.
la generalidad de las historias compartidas, recuerdo de la tarde, llenas de particulares esencias subjetivas, y el amor despiertan en mi esos seres.
La divagación de mi espíritu encuentra refugio en la palabra, esta palabra venturada, el poder decir, es virtud el decir, porque el lenguaje nos auto enfrenta, mientras somos siempre en los otros. Somos deseo de otro. Como la lluvia provocando el sonido en el encuentro con la superficie, la producción de sentidos es el efecto de nuestro contacto con los otros.


Y porque mi escritura es el producto de esta transformación, no se filtra por los lados, sino que es protagonista este sujeto, inventado y fragmentado a través de mi lenguaje.

4/3/07

puedo aseverar con cierta firmeza que: el contacto con la lectura y las expresiones manifestadas de la gente
que el síntoma de nuestra época es la incertidumbre, no les parece?

24/2/07

Nosotras

Sentadas en corros en un bar llamado Sabina a dos cuadras de casa. cero cero del jueves nos unimos a la poca gente que ocupa el lugar. en particular este espacio me aburre, es la misma temática cada vez, pasen veinte días, dos meses, medio año desde la última vez, el tiempo está estancado, haciendo honor al nombramiento se deduce la condición musical.
la situación se desenvuelve normalmente, palpamos el lugar dándole un vistazo general, pedimos una cerveza, nos prendemos un pucho. “esto no se lo conté a nadie”...(traducción: no se lo digas a nadie) y al filo del descubrimiento de la novedad risas acompasando el discurso.
este salón mal iluminado, hediento de humedad regala confesiones, absurdas algunas, pero confesiones al fin. ella me dice que no lo comente a nadie y concluye con un dolor que puedo espiar en sus ojos, por eso dije se terminó!! . ahora yo me pregunto, cuando una relación concluye por decisión del otro ¿ se termina para uno ? . suben los músicos al pequeño y cálido escenario, la disposición es izquierda respecto de la entrada, dos columnas obstaculizan la percepción, pero elegimos un buen lugar, yo solo debo correr un poco la cabeza hacia la derecha para observar al pianista. nos gusta el cantante, el escenario les da a las personas esa cuota de estrellato que atrae por la condición del actor. y dando rienda suelta al imaginario nos lo figuramos en la cama, debe coger bien, me dice, si, respondo, pero aparenta dulzura, nos reímos, seguro es un perverso que te ata a la cama y te mira omnipotente desde arriba con látigo en mano. la conducta sexual es algo casi imposible de predecir.
y jugando a la rayuela saltamos del uno al tres con un solo pié, soñamos despiertas, ataviamos improbables sucesos, vamos a la niñez, volvemos al presente. creo que uno es 70 % pretérito, el resto es construcción imaginaria de un futuro incierto y un pequeño porcentaje de la resta queda para el presente dinámico que vamos descubriendo por medio del tiempo del lenguaje y otro tiempo íntimo transcurre mientras tanto. ese 70 % es suelo sobre el cual se realiza la construcción de todo lo demás, modificándolo con constancia asombrosa dependiendo del tiempo presente, como decía, si no recuerdo mal, Heráclito, somos distintos cada vez, somos continuo devenir.

si existen momentos que valen la pena porque la valen
porque vuestra pena vale por esos diálogos
y procesiones en la vida de la pena de la otra
porque es parte de la propia vida la pena
porque la pena vale por compañía

21/2/07

Seguimiento literario: de la angustia ida

Mientras me bañaba en este domingo cálido de un verano que ya no limitan las estaciones... mientras tanto, cantaba para opacar este silencio del cual la angustia reina en estos últimos días. Me despierto un día, luego de tener una noche como cualquiera y ahí está, consecuencia de un sueño agüero, de algún pensamiento inconsciente, de algún retoño de sensaciones encapsuladas en mi estómago. No sé a ustedes cómo se les aparecerá esta agridulce amiga, pero lo que respecta a mí, me llega como un regalo en día de no cumpleaños, me alcanza como un soplido fantástico de viento en días de intenso calor. Así, viene de la nada. Pero la cuestión es... se precipita y se apodera de todo mi territorio. Y ya no la puedo desenraizar ni con todas las fuerzas de mi espíritu.
Pero sucede que como aparece, desaparece. Producto de su propio cansancio, se agota. A veces creo cometer su asesinato sin demasiados esfuerzos. Después de tantas veces poseída por su estampida, he comprendido que el tratamiento más inteligente es darle una dosis intravenosa de apacibilidad y comprensión. Así, me comprometo con su estadía y llegué a amar su compañía.
Sin contar, con la problemática que ocasiona cuando me encuentro en contacto con la gente. Por qué? Yo logré domesticarme, pero es mucho más fácil cuando se está en soledad. No puedo explicar la satisfacción maligna que me hace sentir cuando los demás me creen triste y preguntan si estoy bien?, en quién estarás pensando?. Esas solidarias e imbéciles preguntas que los amigos hacen para demostrarte que podes contarles lo que quieras...
De mí se apodera toda ella, me transforma la cara de perro y con una sonrisa confundida al oír la pregunta, respondo: estoy bien. Muy bien. Nunca entenderían mi pacto agnóstico, la dulce caricia para mi locura. Qué decirles.. estoy agradablemente complacida por su presencia en mí, pero no hay lugar para terceros en esta relación. Les podría decir “cállense pajeritos de mierda, necesito escuchar a mi angustia!!” y luego poner cara de nada, o cara de boluda, sin dar ninguna explicación pertinente frente a semejante manifestación irrazonable. Ni puedo, en todo caso, romper en un frenética risa convulsiva, manifestación de una imaginación irreprimible. O podría, pero tendría que dar explicaciones, y la explicación rompe el drama de toda angustia. La convierte en estupidez, una sensación de alivio superficial. Porque la cosa es más importante de lo que podría poner en palabras, va más allá de toda revelación discursiva.
Me comprenden, no?

Entonces, les decía, me estaba bañando, cantando, mientras tanto, se me cruzaba la idea de que mi conciliación con los demás me refiero básicamente con la familia que tengo acá, amigas, amigos, debía ser pronta (en ese momento intuí el abandono fatídico de mi amiga, dando paso al pensamiento
[1]). Me refiero a mi conciliación. Primero comprendo que destruí completamente todo rincón alegre, y que me zambullí en un idiotismo (estado de ocuparse solamente de asuntos privados) absoluto, que mi amiga, se apropió de la escritura, dando como resultado una monotónica expresión, consideremos es su única posible forma de exteriorización. También noto una leve molestia en el estómago, fruto inconfundible de su paso por mi cuerpo. En esos estados, uno o tiene una temible ingesta, siendo capaz de hacer pasar por el tubo digestivo capacidades descomunales de alimento, o se fuma la vida, o pasa por prolongados tiempos de no probar una migaja. Y así quedó, en un vaivén mi pobre cuerpo.
En fín... mi ánimo ya comienza a cambiar a partir de estos momentos en que la percibo viajando por otros mundos, tan distante y próxima a la vez.

Punto y aparte.


[1] Ella recordó más tarde, que la noche anterior al suceso del abandono, se sentía muy excitada, como si un frenesí se hubiera apoderado de ella. previo al hecho, se llena de una alegría inexplicable, es como si en las últimas horas, la angustia se fuera a dormir una siesta.

17/2/07

Seguimiento literario: de la angustia vestida

qué te pasa cagona de mierda
si vas a mirarte la lástima desde arriba
provócate la lágrima cristalina

no finjas la angustia que te vive
quedate piola y dejala hacer el hueco
tan grande como quiera

no la transcurras
ella es Imperial
te absorta la decisión

la hace punzar más
la insinuación de una sonrisa

y si la asomas a una explicación
no se apiada de vos

qué oídos podrán aceptarla en silencio?

el lenguaje efusivo
no es una opción

no dejes conmueva
la pista de una afamada retórica
esta serosidad atroz
del ánimo vengador

Seguimiento literario: de la angustia y sus variantes

quién dijo que sólo de amor habla la poesía?
quién dijo que no podré penetrar las capas epidérmicas de la angustia?
quién dijo que no podré hacerla poesía?

quién dijo querer saber sobre el cataclismo
del centro de mi integridad?

(si aquí nadie vino con un silencio respetuoso)

quien dijo que quiero hablar
quien dijo “busca un lugar”
errado está

quién les dijo que soy así?
sólo su inmensa capacidad de entendimiento?
y porque “es así”
me perdonan la frialdad
porque soy así... no conocen de mí

quién dijo que los quiero cerca?
si les dejo el resabio de la verdad

acaso no disimula la mirada
quién les dijo que quiero quedarme aquí
en el encierro abierto

Seguimiento literario: de la angustia. Descifrando


me comprendo distante
tengo el tumor de la tristeza en mi lecho, en mi pecho
recorre la incertidumbre mis escondrijos

y el pensamiento equidistante
es una burbuja de amor hacia mi pena

este sentido perdido
estos sueños ya no soñados
ausentes en mi fantasías

y me apoyo en una pared
donde la gente me ve sonámbula y encapullada
y el agravio de la angostura

soy la roca que llevo
hacia la pendiente más alta del limbo
y arrastro mi piel
llevandola en un sensitivo contrario

sin puntos cardinales
la desesperanza me ahoga
la angustia me toma la defensiva

me evado
y allí sigue, no la distraigo con estrategias
es astuta
me sigue en la oscuridad
sin sombras

es autentica, antártica

13/2/07

La Ventana

Comprendí anoche que la historia tendría que comenzar de manera de descolocar mi sentido, y como llevé hacia la almohada todo aquel cargamento de ideas, de palabras, de semiótica excelsa, la centelleante información encaperuzada hizo hirvientes burbujas en mi cabeza.
Y justo ahí, cuando uno se desploma en el colchón, dejando el peso completo del cuerpo sobre aquel deleite exclusivo, la disposición de las manos debajo de la almohada contorneada, que por esta vez, es una almohada de plumas suave, maleable, se deja disciplinar por las órdenes de los músculos y huesos.
Ya negligente y dispuesto el espíritu, en una postura que comprendo fetal, estoy lista para entregarme joven al misterio, adentrarme en los insólitos caminos del ensueño.
En los minutos subsiguientes, dejo obrar en mí la resistencia de la conciencia en lucha con las fuerzas del inconsciente enlazándose en una sutil danza de dominación, tras la cual, surgió una imagen nublada, estaba aún con los ojos abiertos frente a los cuales se extendían tinieblas grises, como en una mañana de invierno. Encaminada por un sendero de nada y a la vez, repleto de palabras unidas de sentido jamás descubiertos, una fluidez de elocuencia emanaba de mi boca, semejante a la de los charlatanes que, experimentados en el arte de la mayéutica convencen a su rival de las razones más absurdas. Porque yo, al igual que ellos, sabía del engendramiento de la indigente idea velada por esa oratoria.
Alguien comenzó a correrme, alguien que no veía pero sentía, alguna especie de sombra me seguía en esa confusa realidad, me agitaba sintiendo los pulmones roídos por el tabaco, al máximo de su trabajo, a punto de fisurarse si inhalaba una vez más.
Pero no lograba concentrarme en la huída. En la peripecia, mi imaginación seguía edificando escritura, apuntada por mí, pero ajena a toda mi expresión. No podía exonerarme de esa obra que me era externa, pero que a la vez era tan propia como el inconsciente que me gobernaba en ese momento y sobre el cual no tenía voluntad.
Así, en medio de esa neblina elástica, corría incansablemente y escribía empujada por un deseo insaciable.
Había descubierto aquellos relatos hermosos en mí misma, los tenía de sobre manera fluyendo en todas direcciones, eran parte de mis otras personas afloradas en mi inconsciencia.
Pensé, en el segundo inmediato a recobrar la cognición, que quisiera ser por un día más aquella mujer de ideas vitales y extrañas escapando de una sombra. Me supe incapaz de reproducir la errante aventura narrada, que oí por estar dentro mío, de la historia más fascinante jamás escrita. Sin saberme despierta aún... la idea que siguió al hilo de luz, fue la muerte, esa idea conjeturada, inasible como el viento.... el orgasmo, ¿será la muerte? ese mismísimo instante en que se llega al cenit del nirvana, ese suspiro que dura la física y mental sensación del orgasmo, cuando se está a punto de llegar, se desvanece todo pensamiento, se experimenta la nada pura, se inunda el cuerpo de sangre precipitada, se siente la inteligencia al borde del abismo y uno experimenta el sacrificio placentero de la unificación, la tensión que después del fin desaparecerá hasta el comienzo de la renovación. Es allí, es esa milésima de segundo cuando el deseo fenece, como una alianza fantástica de fin-y-principio, resurge.
El sentido común no me pudo agarrar los tobillos y salí disparada de la cama, buscando la cola del sueño perfecto, encendí la luz y bajándome frustradamente de aquella alfombra azuldorada, ya frente a la persiana que mi mano comenzaba a bajar.

3/2/07

El Cóctel de la noche que todo depara

la total mezcla plena
la pura impura mezcla que me merma los machimbres el
/almamasa tensa las tercas hembras tuercas
la mezcla

la mezcla con que adherí mis puentes

Luego de varios días en los que su soledad se encontraba descansando en los rincones de su intimidad. La volvió a encontrar. Estaba allí, con sus horas despobladas, su tranquilidad absurda y su cabellera agazapada en el gorro del abandono.
Así, a la hora en que el sol calma su ira, echo andar por las calles de Rosario. Se dirigió en principio hacia el parque Independencia, le gustaba que el primer punto de llegada sea ese, con sus muchos árboles abriendose extensamente frente a la vista, le parecían infinitos sus recovecos. Llenos sus senderos de deportistas improvisados, de gente sudando intensamente, de señores paseando sus perros, las nalgas se movían frente a su nariz, en un vaivén amable. La gente es linda aquí pensó. Hay hombres de músculos firmes, caras bonitas, mujeres de un cuerpo sereno, es tendenciosa la moda, esto embellece aún más el paisaje, todo armoniza, la moda es parte de la cultura, tendría que considerarla en su contemplación.
Se invitó a fumar un cigarrillo, como otras tantas veces, observó las miradas que se posaban en su cuerpo. La gente seguía andando frenéticamente sobre sus dos piernas, algunos autos, no muchos, cruzaban veloz frente al semáforo reverdecido, mientras el humo era exhalado livianamente de su boca roja. Su boca era hermosa, tenía labios que acechaban el beso, sonrisas torneadas perfectamente para cada ocasión, no se movía en vano, su boca, se mantenía estática cuando la situación no requería lo contrario.
Al final del cigarro ...como late el viento norte, cuando agosto está en el día, y el espacio nuestros cuerpos ilumina, lalala.. un silbido llenaba los espacios de letras no recordadas. Nunca supo silbar, al principio de la práctica, llevaba el aire hacia adentro, pero no era un silbido auténtico, después logró un silbido grueso que jamás aprendió a pulir. Así era su silbido, la melodía jamás encontrada.
Mientras tanto, transcurre la vida frente a sus ojos pardos, frente a su mente nublada, lalalala, la vida es como una película a color, pero muda, no escucha más que música, lalalala. Se sostiene con fuerza...lalalala, de la sinfonía aquella, lalala.
El cartonero metido dentro del contenedor de basura de la espléndida calle Oroño, la percibe cantando, sin inmutarse, en un arranque de broca, piensa en cosas que estimulen su veneno, y ahí nomás, su paso se acelera, camina a velocidades desconcertantes para su cuerpo no acostumbrado, la agitación la hace toser.... Giros... existe un cielo y un estado de coma, cambiar el entorno de persona en persona, lalala, giros, dar media vuelta y ver que pasa allá afuera, no todo el mundo tiene primaveras... lalalala, estoy queriendo ser otro...
Llegando a la calle Salta, comenzaban sus piernas a rezongar, pero no queriendo volver donde las cosas son predecibles, ya todo es predecible, y la aterra la idea del aburrimiento más que cualquier otra cosa. Calmó el paso.
Alcanzó al Río por Oroño, con una marcha ya acompasada, cruzó la avenida envuelta en armonía. Notó lo distinto que se torna atravesar la calle con un sentido menos, veía acercarse los vehículos, pero no los oía, era como un sueño, tendría que aguzar bien la vista para no ser sorprendida.
Un lugar, la noche cerrada de verano, calma, la brisa, apenas, el Río gesticulaba suavemente bajo una luna inmensa. Se decepcionó de no haber sido solo ella, la luna y el Río, varías personas se encontraban sentadas a la orilla de la barranca. Igual, pensó, estaba sola, ella y la luna iluminando sus hombros brillantes, no existían pensamientos, estaba tranquila, nada turbaba su hora, no había nadie a quien invocar, la rememoración de alguna personalidad no era objeto agradable al cual prestar ni la mínima atención.
Allá lejos, a su espalda, se oía el bullicio de la ciudad que pronto llegaría a opacarse, delante una postal a la que se agregaba un barco silencioso. La zona le era familiar, la gente le era familiar. Y sin embargo, era nuevo el lugar para aquellos pies. No hubo ningún pensamiento filoso, pero la distrajo una figura que asumía ser conocida, acercándose en su dirección, él la reconoció mucho antes:

- hola! Cómo estás?
- Qué haces? Tanto tiempo.
- Muy bien, vos?
- Bien.
- Qué haces acá? Estás sola?

Ella pensó, en decirle que no, pero vio asomarse la posibilidad de una charla, y algo más, algún tipo de descajete improvisado, sorpresivo, uno de ese estilo eran los mejores, eso la sedujo aún más. Nadie la esperaba, trató de sortear las frases comunes, en un intento de soplar palabras inesperadas, pero no pudo salir de la casilla. Uno no puede, en una comunicación casual, innovar una manera de diálogo. O puede, pero las cosas se complicarían, la charla redundaría en explicaciones necesarias para que el otro comprenda. Y se echaría a perder...

- si estoy sola, y ando...dando vueltas.
- está linda la noche para caminar un poco...

Él en un tiempo, fue uno de esos compañeros simpáticos en la vida de una mujer. Toda mujer tiene alguna vez compañeros para un solo fin, la cama. La cuestión es admitirlo, porque conocía gentes, o mejor dicho, mujeres que tras la elocuencia de su discurso, disfrazan la lasciva necesidad. Imaginando sentimientos con los que escudarse frente a semejante animalidad.
Ella no cargaba con el prejuicio. O, tal vez, le resultaba más fácil porque ningún tipo de sentimiento franqueaba su camino, solía ser un tanto más conflictiva cuando la abrumaban los sentimientos, en este caso no habría porque construirlos...
Nada coartaba el instante. Así fue como llegaron a su departamento, luego de la invitación, que consideró, de su parte, acertada. Tomaron algunas cervezas, apagando el calor, intercambiaron los sucesos de las últimas vacaciones, y se pusieron al día con los hechos importantes, una conversación liviana para una historia liviana, pensó. Ella adoraba la cómoda histeria manejada por ambos, los dos sabían el punto al que los llevaba toda la situación, y allí fueron, sin apuros, sin retorno, prescindiendo de las palabras, entre besos calurosos y caricias suaves... y un par de round de amor, con la tele encendida.. la la la...
Hubiera podido tener algo más que sexo con éste hombre? Un buen sexo, es verdad, pero él se mantenía solamente adorable, porque era simple, no escondía profundidades que movieran su curiosidad. Le parecía agradable el roce de sus cuerpos, se entendían bien. Celebraron su triunfo, tras el cual, él giró su cabeza y quedó dormido.
Ella no miró más que su cuerpo ahí tendido, purificado, ese cuerpo que sentía en ocasiones dividido, ese cuerpo regido por la sistematización, pero que ahora era cuerpo irreglamentado, regalado al deleite, desnudo y sin vigilancia, sin marcas, sin cohesión, era dueña de ese cuerpo. Se sintió feliz, por la extraña liberación.
Imaginó la vuelta a casa, aunque su mente estaba perezosa, se levantó despacio para no atormentar la paz física y mental, se veía bajar la escalera en espiral, abriendo la puerta que se cerraba suavemente tras sí.

En la calle, el calor húmedo de la ciudad.

Caminó sin ser molestada por los transeúntes noctámbulos, por los gritillos de una histérica en trance discutiendo con un novio bobo. En las discusiones reina la palabra Yo, es algo que venía pensando hace tiempo y siempre terminaba comprobando la idea... es innumerable la repetición de este Yo que se impone ante todo amor, toda compasión, toda inteligencia. El Yo enfurecido, se apodera, como un orgasmo de todo el semblante, de todo pensamiento y sensación. La posición al discutir, es un Yo en natural exhibición. No sabía muy bien de dónde venían estas mentiras ingeniadas, que se enganchaban en un zigzag de imperceptibles hilos de concentración.
Suspiró, como queriendo cortar el pensamiento, no iba a llegar a nada profundo hoy, no quiso interrogarse. La noche, ésta, que comenzó con puntillosas estrellas, y lugares recorridos, se habría convertido en dadora de una sonrisa limpia. No deslindó las causas que determinaron los sucesos, la magia estaba en el aire, y no había que buscar respuestas a nada.



2/2/07

Infimanía

le estamos dando vueltas a una cuestión, infidelidad, en las tertulias amistosas de las tardes de un febrero que nos arrastra a la incomprensión

este calor te mata!

infidelidad, porque existen las relaciones serias... formales, normales, establecidas así desde hace mucho tiempo.

infidelidad, es una forma de control social, uno debe reprimir, manteniendo así un cierto orden

infidelidad, palabra poco conocida por aquellas personas que mantienen relaciones poco extensas. es decir, no hay tiempo suficiente para comprobar si sos fiel o no.

concluimos, vivimos en una época de cambios, ya uno no encuentra de que sostenerse, de dónde prenderse. los cambios de pensamientos sufridos en la adolescencia comienzan a ser fácticos, ahora es cuando todas esas constelaciones sobre los asuntos de la vida en general, toman forma de hecho. cómo nos arreglamos para vivir ? es la pregunta.

todavía hay una fé que apunta a nosotras mismas.. es nuestra única creencia.

1/2/07

La mirada

Estoy frente a la máquina, no sé qué escribir. tengo un malestar preciso.

la cuestión es la siguiente: hoy me sentí muy egoísta. pude entrever ese pensamiento, que no dejó de ser preconsciente hasta el momento en que alguien afuera, empujó en pos de su esclarecimiento.

que cagada!

29/1/07

Una para todos


quisiera que desataras una tempestad de sentidos.
ya concibo el deseo claro, ya todo lo querido es un amor.
tras un impas libidinoso, la necesidad canta en voz aguda su canción.
y sucedió entonces el encuentro....

una situación, una mirada, un beso, y el milagro ...
un amor, el puñado de tiempo que sostenemos entre pensamientos, el tiempo ayuda a acomodarse a la herida.

lo opuesto de la concreción, nos hace vivir en fantasías, y somos prisioneros absolutos del viento. temporales vaivenes construidos sobre sueños, es el alimento predilecto.
ahhh! esa bendita marea violenta, nos devasta hasta el Yo. nos modifica y nos mortifica la moral.

nuestra historia se ensancha, comprendemos un lenguaje extraño, y la conciencia queda adormecida, en letargo, nos libra del ojo vigilante. será esa nuestra permisiva libertad, el abandono efímero de la razón.

27/12/06

Un principio y un final. En un siempre mismo lugar




No me lee nadie, estoy solitaria en mi blog, y no quiero escucharme cantar el mismo tanguito melancólico que suena por estos días en este lugar inundado de artificio... y pocas buenas palabras.

se me hace imposible escribir cosas bellas

no hay pensamientos lindos para contar

sólo las chicharras a la tardecita le dan un color diferente al camino de tierra y paraísos reverdecidos

agarré una bicicleta, me explota la cabeza. Me voy, me escapo

el camino desparejo es lindo a esta hora, se me va refrescando la cara, agotado el cuerpo de soportar el calor se comienza a despertar. voy haciendo fuerza con las dos piernas, es un placer hacer un esfuerzo cuando se trata de la huída, agradezco el dolor de las piernas. el vientito sur me va despegando las arrugas, mantenidas durante todo el día, de la frente, se comienzan a quedar atrás....

de frente veo un cielo apagado, cadena de nubes oscuras se elevan por el levante. el levante y el poniente. no sé si en otros lugares se utilizan estos términos para definir el Este y el Oeste.

algunos pequeños bichitos se meten en mis ojos, pero no me molesto, no es lo drástico de la sensación, diría que le dan un ingrediente especial al momento.

sigo.... pedaleando.

a esta altura ya llego al pequeño puente que divide una cuidad de otra. Un puente de madera que hace frenar las ruedas sin que disminuya mi propulsión al andar.

debajo del puente, un pequeño Arroyo corta la llanura. Es calmo y huele a pastos y a estancamiento.

Ya la rememoración me cambia el talante.
esto no culmina con el humor que comenzó
festejo esta inconstancia....

23/12/06

La respuesta es pregunta

cómo expresar las certezas inconcretas
si no se logra resignar el miedo
de saberte amargo en la decisión
de soñarte desnudo de mí

las respuesta son construidas
sobre arenas blancas

y tu respuesta es pregunta

22/12/06



LA CONSERVACION DE LOS RECUERDOS
Cortázar

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones." Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.

19/12/06

Dos que se entienden

- no es cierto Poly que yo estoy conforme con vos?

- habla la Lora en idioma de cotorra

- si, si, yo sé que me entendés,
que linda sos gordita.

Me dice: - que ganas de apretujarla, fuerte fuerte, pero es tan frágil!

(la mira con cariño)

- bueno Poly, quedate tranquila..... vení vení que te saludo. Hasta mañana...

(él va hacia la habitación, la Lora comienza a gritar desesperada)

- Qué hago hermana con la Poly que no se calla, no sé que le pasa, ahh ya sé lo que quiere...

17/12/06

La pertenencia de una noche o a una noche (?)

No es simple coincidencia que los días de pereza intelectual advengan en momentos en que estoy llevándome mejor con la gente, cómo explicarte, cuando cuesta menos establecer vínculos sociales. Hablo de un cierto avance en la relación, no es que la vida me viva y yo soy una cosa inerte, pero hay días y días.

A lo que me refiero con esto de llevarme mejor: a trabar una conversación con un amigo, pasar un rato con alguien divertido, hacer que hago cosas, esas cosas que hacemos todos.

Aún no puedo contarte a vos que me lees, de lo que se trata en realidad. El otro día leí que la gente-estudiante, las personas que vienen de otros lugares a estudiar a una ciudad, les cuesta acomodarse y enlazan relaciones al cabo de un año (promedio), siempre “se nota” cuando no perteneces.

Pero es muy vano pensar en algún tipo de división absoluta, pero parece ser, lo dicho arriba, un hecho comprobado.

Anoche fui a fumarme un pucho a la placita de la vuelta, no estaba donde mi cuerpo. De qué se trata?, es impresionante como uno logra abstraerse al máximo en un pensamiento, escuchar lo que no se oye, eso concebido y hablado internamente. Saltar a otra cosa, y perder el hilo que llevan algunas ideas. Perderse adentro.

Cuando volví a toparme con la realidad de la calle, descubrí la gente, mucha gente...
El viejo al que le pertenece la vereda de Pellegrini y apura a una familia que busca una moneda para pagarle el estacionamiento al viejo.
-vamos señor apúrese!! Tengo otro auto esperando acá. Otro día me da la monedita.
-bueno bueno, perdone..
La señora se sube pasmada por el dirigismo del viejo. El señor hizo sonar la puerta del Renault 12 rojo, cual puerta giratoria. El viejo mientras transcurría todo el acomodamiento del señor y la señora, putiaba por lo bajo... decía:
- veterano de mierda la concha de tu hermana, me estás haciendo perder un BM, dale puto dale que se va.... viejo conchudo...
(al viejo le pertenecen las monedas ganadas y la putiada)

Como era viernes había gente vestida de fiesta, parejas añejas de la mano, contentas mujeres en grupo de 3 o 4 amigas, pintarrajeadas y adornadas con todo tipo de objetos.

Una gordita con cara de sonsa y bolsa de nylon en mano, se dirigió a un pino alto y comenzó a sacarle algunas ramitas, supuse al verla arrancar pedacitos de pino, sería para adornar algún ramo, o el arbolito de navidad, vaya a saber.
(A la sonsa le pertenecían ya los ramitos)

La víspera de navidad, cosa odiosa los adornitos en las casas, en las calles, la gente arma esa cosa patética, le cuelga bolitas rojas, verdes, amarillas, guirnaldas doradas, plateadas, dependiendo el gusto de la señora.
Se atosigan en el centro para encontrar la mejor oferta; regatea el regalo para la suegra el fulano, y Susana piensa que Marta no es tan de la familia, así que.... un individual floreado, o un centro de mesa estaría bien. Organizan la cena en alguna casa grande, y aunque no se puedan ni ver la cara, sonríen, y todo se olvida por un rato, para pasarla bien.
Y está muy bien que sea así, las fiestas son sinónimo de alegría y contento, poner la mejor cara de hipócrita es el mejor regalito.
(a esta gente le pertenece la navidad)

Tiré la cabeza para atrás, y comprobé el vuelo cegado de los murciélagos, son tan veloces y torpes. Que bichos asquerosos los murciélagos. Los miré un rato, y uno de ellos, de un sopetón entró directamente en el hueco del árbol. Si no ve, como fue tan preciso?
(Al murciélago le pertenece el hueco)

Cuando me incorporé, vi acercarse un hombre alto y morocho, me miraba desde hacía un rato desde el banco contiguo. Sin detener el paso, pero sin despegarme los ojos
-me decís la hora?
-no tengo..
y seguían sus ojos clavados en mí
-gracias.
Se sentó a unos metros, donde se encontraba un banco y siguió mirándome.
Supongo que pensaba en ofrecerme algo, o acercarse a hablar.
(A él le pertenecía la duda de saber qué buscaba yo. Y la duda sobre la hora)

Ahora pienso en lo que me pertenecía a mí en ese momento:


Me pertenecía la parcialidad de lo que desfilaba alrededor, me pertenecía toda esa gente, el viejo, la señora, el murciélago, la sonsa, los árboles, el hombre morocho y alto, el tiempo. Todo era mío, porque no me pertenecía en absoluto, era una ofrenda la noche. Todo eso que transcurría no era de nadie más que mío.
Es como no estar y estar en todo, se trata de una conjunción libre. Puede haber pasado que el viejo no haya putiado lo que les dije, puede que la sonsa no sea sonsa, puede que la señora haya tenido cara de pasmo toda la vida, también puede que ése murciélago no sea ciego, y pertenezca a la excepción de la regla, y yo haya nombrado las cosas bajo el rótulo del momento, mi momento.

16/12/06

Dime, cómo es vivir conmigo
Dime si es que llevas mi recuerdo a todos lados
Cuéntame de una vez por todas lo que quieras
¿me has olvidado?
Arranca esos recuerdos de donde los tengas
¿has dicho algo?
Sí, has menguado la distancia. Lo puedo aseverar

El silencio ha regalado la mirada
Él dijo lo necesario
¿Cómo me acaricias en lo profundo?

Dime qué sientes en el miedo de la fe
Dime la nada, de todo lo que no pronunciarás ni en sueños

¿has vagabundeado en la fantasía?
Mehassoltadolamanoaldoblarlaesquina

Me has perdido en la perfecta soledad

15/12/06

aprendí a no escribir cuando estoy triste, cuando la emoción es fuerte................

10/12/06

Historia Minimalista


El velo semitransparente del desasosiego
un día se vino a instalar entre el mundo y mis ojos
yo estaba empeñado en no ver lo que vi, pero a veces...
...no quiero que lleves de mí nada que no te marque
el tiempo nos dirá si al final nos valió lo vivido
... lo que dolía por siempre, ya desaparece...”

... encuentra un pequeño pelo audaz que se contonea entre las cerdas de la escoba. Se imagina todo el viaje del pelo.
Levanta la escoba, mira la hora, toma al pelito con dos dedos, lo observa cuidadosamente, nota su raíz blanca, el color, va disminuyendo en un degradé divertido.

Por qué divertido?
Porque no es igual a otra cosa el degradé del pelo.
Es divertido por su particularidad.

Qué la lleva a mirar ese pelo degradente en su color?
Está aburrida, se divierte con las cosas a las que no se les da importancia. Pero en el momento de adquirir ese comportamiento, le da vida al pelo, lo transforma en parte de su vida. El PELO ES IMPORTANTE. Sus pensamientos giran alrededor del pelo.

A menudo, suele atravesarla esa sensación incógnita de las cosas que no tienen sentido. Sentido para el mundo de representaciones cotidianas. Esas que no existen más que para uno, construyendo en su contorno una historia que tal vez pueda Ser y Existir solamente en el momento de la atención prestada.

Esto podemos pensarlo desde las fantasías. Desde la realidad que formamos.
Ella ya está jodida para resolver la cuestión con simples concepciones.
Ya es tarde para pensar en desaparecer, o hacer desaparecer el pelo. Éste, irrumpió en su vida y nada sería más ridículo y mundano que intentar evaporarlo. Sólo podría quemarlo, quemarlo hasta achicharrarlo, pero no sería leal.

7/12/06

Humor

Como casi siempre que la situación me lo permite, me tomo el tiempo necesario para realizar lo planeado.
Así después de unos días de poder ir a llevar los papeles para la inscripción, al fin, me levanté hoy a las 8!!!!! Un logro infinito...
Que alegría! ustedes dirán: que mediocre, se contenta por levantarse temprano, que hija de puta!
Y sí. Soy eso. Una de esas minas que construye despacio, sin violar su voluntad, y me rio de mi futura adultez, y tu responsabilidad que te levanta temprano.
Yo seré dentro de un tiempo una más, y tendré mi plata en el bolsillo para hacer lo que quiera, a cuesta de Responsabilizarme, por lo pronto, disfruto de esta seudo libertad.

Decía, entré a la facultad de Humanidades, ahhh! Ese edificio alto y roído, esa gente linda, ese olor a viejo, ese espanto no inaudito. Me puse más feliz aún. Leí el protocolo, sentada en un pasillo, me gustó tanto el lugar que ya me sentí parte de él. Ensayé como va a ser mi estadía, no sé si corta o larga, pero eso no importa.

Salí con carucha contenta. Caminé por Corrientes, pasé por la librería en la que suelo adquirir algunos ejemplares de ediciones baratas. Pero tenía sólo 7 pesos en la billetera, qué comprar con 7 mangos. Nada. Entonces, me vino la idea de ir a revolcar la estantería en la plaza. Hay muchos libros viejos, algunos hechos mierda, pero alguno se debe poder rescatar.
Segura me dediqué, bajo el sol ardiente a las 10 de la mañana a encontrarlo.

El señor me dejó sola, no tenía miedo que me llevara algo, y esto me dio libertad para sacar los libros de su lugar y revisarlos, como si fueran míos.

Y ahí lo encontré, sin buscarlo. Otra alegría para mi maravilloso día. Suelo encontrar cosas sin buscarlas... buscándolas.

Le dí vueltas, y la contratapa me regaló el nombre del protagonista “Pedro”, me identifiqué. Qué pasó? Anoche comencé a escribir un pequeño cuento, y el centro del relato, gira en torno a Pedro, mi construcción se llama Pedro también.
Seguramente el Pedro Argentino del año 2006, será muy distinto al Pedro Francés del año 1966, en definitiva lo único similar es el nombre del Personaje.

Lo compré, justo por 7 pesos: “La invitada” Simone de Beauvoir (pareja de Sartre, lo pongo entre paréntesis, porque ella tiene nombre propio, y es genial).

Así de contenta, me senté en el pastito corto de la plaza, está todo tan colorido, tan iluminado. El sol se ponía cada vez más furioso. Yo bajo la sombra veía como la ciudad ardía. Yo también soy una Invitada en Rosario...

Les regalo un pedacito del libro: Capitulo primero:
“...Salió de su escritorio. No tenía tantas ganas de whisky; eran esos corredores negros los que la atraían. Cuando ella no estaba allí, ese olor polvoriento, esa penumbra, esa soledad, todo eso no existía para nadie, no existía en absoluto. Y ahora ella estaba allí, el rojo de la alfombra hendía la oscuridad como un tímido velador. Ella tenía ese poder. Su presencia arrancaba las cosas de su inconsciencia, les devolvía su color, su olor. Bajó un piso, empujó la puerta de la sala; era como una misión que le había sido confiada, debía hacerla existir, esa sala desierta y llena de noche.
En ese momento no lamentaba que Pedro no estuviera junto a ella, había alegrías que no podía conocer en su presencia: todas la alegrías de la soledad...”

6/12/06

Rosario está viva

La calle Pellegrini es un hormiguero, los bares a eso de las 21 cuando iba caminando para el parque, estallaban de gente, viejos, grupete de pendejos y pendejas vestidos con uniformes escolares, es la época de las graduaciones y esas cosas…

Llegué al Independencia, un banquito improvisado me sedujo, me senté, prendí un pucho y miré para abajo. Lleno de hormigas alrededor de mis pies, caminaban despacio con pastitos sobre sus hombros. mi pelo me hizo cosquillas, estaba suelto y bullicioso.

En eso, veo que el Viejo de la Bolsa se sienta cerca de mi trono, yo no existo, la ciudad no existe, solo él y sus bolsas.
Recuerdo: siempre lo veo, pero suele andar por Mendoza o Laprida, siempre muy abrigado, saco grueso, pelo blanco, barba hasta la panza. Hoy lo vi menos atestado de bolsas.

Miro a la gente pasar en sus autos, parejas aprovechando el minuto rojo del semáforo se besan tranquilas. Otros, con el circo rodante, luces por doquier, y música de Arjona (patético. un macho enorme arriba del circo y para decepciones, romántico).

Me saca del cuelgue el Viejo de la Bolsa, me pide un pucho.
-Si, espere.
-Qué haces acá?
-Nada.
-Ud?
-Nada
-Gracias
-De nada

Y bien, después del diálogo, otro pucho… otra noche, otro viento…

Es esto lo que pasa (?)

Mientras se va produciendo el desprendimiento uterino, la naturaleza elimina el desecho de una sabana de cuna, en un significativo acto de limpieza, trastornando el ánimo al límite de la tristeza, y como en un vaivén magistral, el flujo te sube hasta la cabeza, te abraza un calor, un dolor interminable y único, para luego, deslizarse, sin que sirva la propia voluntad en su control, hace lo que quiere.

Me siento en alguna posición cómoda, buscando el ángulo que abrace mi cuerpo, dos minutos dura lo que podría llegar a ser un alivio. Se derriba lo armado con paciencia. Algo se retuerce dentro y logra la imposibilidad de sentirme bien.

Tiro algunas cosas al piso, las miro desde mi silla, de la silla en la que me siento (mal). Que pequeñas resultan ser desde aquí arriba esas cosas tiradas, las cosas que arrojé al piso, porque es lo más bajo desde aquí.

Quiero tener los brazos largos para poder abrazarme, quieta en cualquier lugar quiero abrazarme. Contener la furia que se muta en tristeza, que en minutos será escritura, que después se disfraza de Señora lágrima.

Enciendo la luz de la cocina, me siento sobre el baúl, prendo un cigarrillo, vuelvo a pararme sobre las dos piernas adelantando una, y vuelvo a dejar negro el lugar para sentir la protección de la oscuridad, me envuelve, tengo frío, pero me digo que está bien así. Veo la punta del pucho enardecida a cada aspiración, es un bichito de luz en mi cocina...

... esperar, esperar, esperar, esperar, esperar...

(Ahora no sé si es una virtud mi Paciencia o la vida me la ha ido construyendo, da igual, no podré descifrarlo. Lo cierto es que tiene un límite, cuál es el límite, cuándo es Mucho? Cuando es tóxico para el cuerpo, para el alma, para el espíritu, Mucho amor es malo, el amor posesivo es agrio, es mano que te cierra la nariz y la boca. Mucha libertad culmina en algo sinsentido, Mucho miedo es paralizante.
Entonces concluyo, como todas mis hipótesis parciales, en que Mucho es... cuando hace mal, Mucho es el límite de los soportable para cada quien).

No me da la gana levantar esas cosas tiradas ahí, las voy a dejar para cuando me alcance, como una cachetada, la locura del orden... o acaso, vendrá Ivana las levantará, preguntando sin demasiado interés, que hiciste?. Yo no le voy a contestar, y no va importar, porque lo importante, el hecho brutal de haber arrojado las cosas al piso, fue en soledad...

4/12/06

Fragmento

... Lo que está escrito en la nota es un secreto
que hasta hoy no compartí con nadie. Habla de la vida,
y dice algo acerca de un barco que se va y de las huellas
que nunca dejan los pájaros en las nubes...

26/11/06

Por si acaso... Comparto

Llueve tranquilamente afuera, como si el cielo estuviera cansado.
Sólo una brisa, apenas, menea las gotas, produciendo un silbido que acompaña toda la música del día.

La mañana-domingo se me abre con un paisaje de mates y lecturas. Hice algunos collares que por la estilística festejan su forma. Carlita se levanto un poco más tarde y charlamos entre las lecturas que no duran mucha concentración. Que bueno es tener esta hermana con la cual me identifico, lo bueno de nuestra relación es el respeto por los silencios, y la búsqueda de una explicación que se agota en nuestros puntos distintos. Pero la palabra media entre nosotras. Es una de las pocas personas con las que podría convivir, soy un poco fastidiosa en el día a día.

La idea de Ser y Estar, es un tema complicado. Una charla con Meme sacó a la superficie, que “Ser complicado”, “Ser jodido”, “Ser bueno o malo”, no existe en concreto. Uno “Está jodido”, “Está complicado”, “Está triste”, no se Es de una manera absoluta. El entorno nos coloca en ciertos estados, sin dejar de lado el hecho real de los rasgos inherentes a la personalidad de cada uno, pero solemos, muchas veces definirnos según el sitio o la situación en la que nos encontramos.
No es lo mismo Actuar dentro del laburo, o en la facultad, no es lo mismo contarle a un amigo nuestro dolor, que hablar por primera vez con alguien.
Nos disfrazamos de muchas cosas en un día, y mostramos diversas caras a distintas personas, no? Por lo mismo, me parece, huimos de las situaciones novedosas. No sabemos cómo reaccionar o accionar, y a pesar de contar con la popular Razón, tan desarrollada desde siempre en nuestra cultura, Huimos por instinto.

Que sutil es el inconsciente, me cuesta horrores redactar, y sin embargo, me anoté en Letras y para bochornos, escribo. Me asusta no lograr recibirme y busco ocupaciones extras. No se como Estoy tan feliz hoy... quiero compartir la siesta con alguien y no soporto dormir en la misma cama.
Deseo y... contradicción. Se acabó.

24/11/06



Por si acaso

A la gente le agrada una sonrisa
a mí me gusta sonreír

14/11/06

La noche se presenta despejada.
el vientillo del norte golpea contra los árboles, creando una admósfera salvaje y sensual. miles de estrellas ilustres sobre los ojos... pensamientos o instinto o deseo o fantasías o condensación...
que ganas de tener sexo!, acá bajo la luz noctámbula de miles de chispas centelleantes plateadas acariciándome el cuello, van bajando y se confunden con gotitas de rocío que se filtran entre mi piel y la ropa que tapa el pudor. la sutil humedad. Recuerdo mi primera vez, fue bajo un cielo despejado en el patio de mi casa, con la adrenalina de tener que mantener la boca cerrada conteniendo el orgasmo salido por cada poro... para no hacer ruido y despertar a mi vieja que dormía en la ventana contigua. me había olvidado de eso, que bueno recordarlo.

13/11/06

en la casa, no queda otra ocupación que la acción
trajín obligado, levantar el culo de la silla, estar ... y estar acompañada
la respiración se comparte, el pensamiento es violado constante
y así se pasan mis horas en la llanura.
Ya quiero huir, es ya el preciso momento en que la soledad adquiere formas
y su mano toma mi pupila, llevandome de paseo.
Le cuento a nadie mi mentira, mi cansancio, mi desconcierto.
uniéndome al polvo filtrado por las hendijas de la ventana, a las voces que
corretean en la ancha calle de tierra. Y allá vuelan quien sabe cuantas promesas
y el sueño del pibe de la casa de cartón, que escucha cumbia.
Y los mates de la siesta bajo la sombra menuda del paraíso .
El perro que se condena a morder la rueda de una bicicleta. Y las escobas de paja
que barren otra vereda.el tereré dulce, los 50 centavos para el pan de los pies
descalzos y sucios entrando por la puerta. alguna que otra carita gorda con los mocos chorriados.
Lo bueno, lo malo delimitado fuertemente. Un borracho que se cae a la cuneta.
El bar de la otra esquina que obra vendiendo vino en jarra por vaso.

11/11/06

Las cucarachas saben de mi




Tres veces duró el Río
que abrazó en su recorrido
el aroma de la tenuidad
con solo el prólogo descubierto

nos vestimos de palabras
en los párvulos encuentros
bebimos nuestras miradas
me atiborré del imaginario/entendimiento

la ventana, me acerqué
mirando acobardada
presintiendo la contención
que me esperaba tras revés

no es sana la seguridad
cuando el erizar clama
en búsqueda de tempestad
sin querer nombrar

¿ternura infantil?
tu marfil, tu imago
los robé para mi relicario
junto al jazmín

aborté algunas sonrisas
y no titubeé en ser egoísta
nos dejé feliz(?)

7/11/06

Hoy Martes


caigo en el habitismo y me aterra darme cuenta

3/11/06

todos tenemos máscaras

y yo tengo las que no creo tener
porque una cosa es mirarse
y otras formas
ahora, cómo te ven los demás
y sí, como quieran y puedan

tal fue, que vi lo que quise
no se puede precisar
el otro, el espejo

soy indecible
somos miserables
no logramos llegar al otro
y comienzo a dudar
que ante nosotros tampoco

31/10/06

Hasta que al fin te hallé, encuentro


la frialdad del beso en el aire
nos regaló desorbita desolación

sí. nos cubría el ocaso con su luz
en aquella episódica ciudad

brindamos por el desorbito aire
en la frialdad de aquella desolación

la ciudad aquella con su luz
nos regaló el aire del episodio

festejamos el regalo cubiertos de ciudad
con el ocaso del beso desolado

la desorbita luz del aire
nos cubrió de frialdad de ciudad

24/10/06

"Crónica de una colita"


Volvía caminando a la noche, por Sarmiento, impasible la calle a la hora de los nirvanas de algunos orgasmos, de gente viviendo la otra vida, de las soledades empaquetadas. Me habría comprado un chocolate a esa hora, me había puesto a pensar qué estarían haciendo las almas mientras yo transcurría mis pasos.
Me bajó a la realidad, el ruido lento de una moto que cruzaba a algunos metros míos, y el conductor me espiaba entre la gorra y las pestañas. No hice caso, porque supongo que me estaría estudiando los movimientos. Lo que sucede, es que en mi calle las mujeres, o los hombres vestidos de mujer, trabajan su cuerpo, y laboran la profesión más vieja del mundo... entonces, todo el que anda por acá a esa hora busca algo...
Entonces, seguí por mi línea, doblando por Cochabamba a la izquierda, saboreando el chocolate con frutilla que se fundía en el calor de mi boca.
El silencio es inmenso a esta hora, no hay autos que lo apabullen, y sólo escuché el gemido final de una satisfacción. Pero en medio de todo el vacío noctámbulo, casi llegando al depto... veo aparecer la misma gorra y el bloque encima de la moto que venía ahora de frente, muy despacio... y volvía a mirarme, pero esta vez con un bamboleo en la reacción.
La puta madre que lo parió!!!.. nunca me había pasado nada, suelo no llamar la atención, pero estaba sola en medio de la oscuridad invitando a cualquier provocación...
Y si este hijo de puta me quiere afanar? Qué haces ahora pelotudita de mierda? Te das cuenta, me dije, no tenés que andar sola a esta hora, pero ya era tarde... no quedaba tiempo para la reflexión.
Noté que disminuyó aún más la velocidad, me miró, lo miré... preparada con el instinto de supervivencia agarrado del cuello... y en eso, veo que era un gordito bastante desagradable, con la cara transpirada, o brillante debido a la gracitud de los poros.
Apoyado su pié en el cordón, movió la boca y me dijo: “por cuanto me dejas la colita, mi amor”... sin quererlo esbocé una sonrisa demudada, no la notó, porque se quedó ahí impávido, esperando la contestación... le contesté sin pensarlo, con una autoestima irreconocible.... “no tiene precio”. Y fue cuando llegué a la puerta del departamento, degustando el último pedacito de chocolate...

20/10/06

Extra Vagante Claro Videncia


El círculo. La idea unió sus extremidades.
En el intento inventé lo inverso de la afirmación.
Irónica, imbécil incauta la irremediable certeza. La dialéctica conspiración, ofuscada y óbice.
Irrevocable la caída.
Sí. Sos el delirio doloso. El nirvana de la tristeza. La pieza macabra del rompe cabeza.
No pude Vaticinarlo, o no pude salvarte, yo.
No te enojes así conmigo, yo.
No te asustes de la locura, yo.
Las heridas sanan con Ensalmos. Se reencarniza la piel.
El círculo hace que muerdas tu cola, yo.
Tiene dientes de filo maquiavélico.
Alelado el círculo, yo.
Yo, no temas, cesará.
Él se aproxima en las palabras, salivando se aproxima. Trágatelo yo.
Hazlo desechos, dale la perfección del final. Y, por fin, piérdelo en el imaginario.
Él se pierde, si se pierde La Palabra.
La Palabra unísona, la que no existe.

15/10/06

Caminando un poco


Por las calles de Rosario, encontramos por ejemplo estas cosas bellas...

O como estas...


Un poco de Río

A contra luz!!


Me despido con ésta....solemne imágen

9/10/06

Toco y me voy

entré y salí..

salí hace cinco minutos de un parcial, nos juntamos con unas compeñeras intentando armar alguna que otra idea...sobre el Helenismo, Pinel, Platón y sus ideas locas

diez minutos me llevo contar lo poco que pude objetivar

salí a caminar, y escribo... esto

en una hora entro a otro.. en cual creo que el round durará un poco más... Pero Foucault y Goffman están explotando.... necesito fumarme algo y entrar....
estoy cansada

3/10/06

MI inconsciente, anoche casi me deja sin aliento

Estaba alienada en la semiconfusión, de saberlo imagen, de tener esa impresión del cuerpo quieto y la mente veloz, que no deja de funcionar en la dirección aterradora.
Saber, entre la angustia que presiona el pecho, que el cuerpo está ahí, en la cama, inmóvil, incapaz.
Dando manotazos solipsistas, dentro de la nube gris, en el intento de sostenerme de algún sentido despierto que me vuelque a la realidad, abro los ojos, tras haber luchado, mi Yo, mi Superyo, mis bordes, mis huellas mnémicas, mi Deseo, mis percepciones, salgo escupida y lacerada, empujada vigorosamente al espacio-tiempo.
Asustada, recurro al llanto, en busca de alivio. Me aferro con fuerza, con las dos manos, a la almohada, que se me presenta próxima y concreta. Busco, con los ojos, la sombra de luz asomada por la ventana, ubicándome.
Alguien me sostuvo la garganta, un puño feroz, me la estrujó, ahora tengo el vestigio de esa fuerza, la respiración entra rasposa por el hueco de la boca.
Fue como estar bajo el agua, con poco oxigeno, mirando, desde el fondo la lejana
superficie.

30/9/06

Oliveiro Girondo "La mezcla"

No sólo
el fofo fondo
los ebrios lechos légamos telúricos entre fanales senos
y sus líquenes
no sólo el solicroo
las prefugas
lo impar ido
el ahonde
el tacto incauto solo
los acordes abismos de los órganos sacros del o
el gusto al riesgo en brote
al rito negro al alba con su esperezo lleno de gorriones
ni tampoco el regosto
los suspiritos sólo
ni el fortuido dial sino
o los autosondeos en pleno plexo trópico
ni las exellas menos ni el endédalo
sino la viva mezcla
la total mezcla plena
la pura impura mezcla que me merra los machimbres el
/almamasa tensa las tercas hembras tuercas
la mezcla
si
la mezcla con que adherí mis puentes.

23/9/06

Sin

Sosegada la belua tristeza.
Abandono cándido / me dejas
te denuncio ocre amante !!
con reclamo te denuncio

cuando al fin te abrazaba
por oscura y arraigada
cuando al fin te vestía / de palabras
y descifraba la textura

diste paso a la otredad
a lo otro que no inspira
distaste como desentendida
funesta melancolía

apareciste estridente
sin rostro
como viento solano
te colaste tenaz

desapareciendo sigilosa
entre el solsticio
y el ocaso

( entre líneas tibias / refulge
la obra de la agonía )

me desertas en des-habitanza
“Recogimiento” de Charles Baudelaire
traducción Aldo Oliva


Sé cuerdo, oh mi dolor, y tente más tranquilo.
Pedías el Ocaso; él desciende, aquí está.
Una atmósfera oscura envuelve la ciudad
llevando para unos paz y a otros inquietud,

Mientras de los mortales la multitud vil,
bajo el látigo del Placer, verdugo sin merced,
va a asir remordimientos en la fiesta servil,
mi Dolor, dame la mano, ven por aquí,

lejos de ellos. Ves plegarse Años muertos
en balcones del cielo, con caducos ropajes;
surgir, de aguas profundas, sonriente, el Arrepentimiento;

el moribundo Sol bajo un arco endormirse;
y, como un largo sudario arrastrado de Oriente,
aprehende, mi querido, aprehende la dulce Noche que anda.

13/9/06

Independencia

Sus docenas de sombras
Sus eucaliptos

El quebracho
como puntas de cuchillos
sus espinas
apenas asoma
los frutos de algodón
en la cúspide
del quebracho
explotan

algunas personas
o su inmensidad

libro añejo
hojas amarillas
en las manos
manos como espacios
sostienen el libro

el libro del abuelo
sentado en el banco
da pan a las palomas
la mas amigable
se le posa en el brazo

la amiga y oscura
paloma
le hace sombra
en el antebrazo

la cabeza
como algodón
blanca como el fruto
su cabeza
en la cúspide
explota su fruto

fisonomía de quebracho
el abuelo
cabeza de algodón
y cuerpo de quebracho

las puntas se asoman
como espinas
como cuchillos
los años
las espinas
hacia adentro

el abuelo
el quebracho
la paloma
los años

12/9/06

"Rayuela" Cortázar - capítulo 67




Me estoy atando los zapatos, contento, silbando y de pronto la infelicidad. Pero esta vez te pesqué, angustia, te sentí previa a cualquier organización mental, al primer juicio de negación. Como un color gris que fuera un dolor y fuera el estómago. Y casi a la par (pero después, esta vez no me engañás) se abrió paso el repertorio inteligible, con una primera idea explicatoria: “estoy angustiado porque... etc.”
Las ideas a vela, impulsadas por el viento primordial que sopla desde abajo (pero abajo es sólo una localización física). Basta un cambio de brisa (pero qué es lo que la cambia de cuadrante?) y al segundo están aquí las barquitas felices, con sus velas de colores. “después de todo no hay razón para quejarse, che”, ese estilo.

Me desperté y vi la luz del amanecer en las mirillas de la persiana. Salía de tan adentro de la noche que tuve un vómito de mí mismo, el espanto de asomar a un nuevo día con su misma presentación, su indiferencia mecánica de cada vez: conciencia, sensación de luz, abrir los ojos, persiana, el alba.
En ese segundo, con la omnisciencia del semisueño, medí el horror de lo que tanto maravilla y encanta a las religiones: la perfección eterna del cosmos, la revolución inacabable del globo sobre su eje. Náusea, sensación insoportable de coacción. Estoy obligado a tolerar que el sol salga todos los días. Es monstruoso. Es inhumano.
Antes de volver a dormirme imaginé (vi) un universo plástico, cambiante, lleno de maravilloso azar, un cielo elástico, un sol que de pronto falta o se queda fijo o cambia de forma.

Ansié la dispersión de las duras constelaciones, esa sucia propaganda luminosa del Trust Divino Relojero.



Longevidad

(una mañana)

La sinapsis se concatena en una sucesión precisa.
Sístole de los párpados, haciendo crujir las pestañas apenas curvadas por el rimel nocturno y corrido hacia abajo, hacia las pequeñas arrugas de terciopelo.
Se mueve su cuerpo suavemente, y forma un arco su espalda apenas desperezada. Un diástole acompaña el suspiro madrugado de la vigilia
Sus piernas apáticas, estibadas sobre el colchón se tienden rozando el algodón áspero color uva. Rezongan las manos acurrucadas bajo la almohada de goma espuma halada que acompaña sus aventuras noctívagas.
Gira su cabeza de un lado al otro, bitácora sincrónica, su cabeza gira de un lado a otro.
Abre sus ojos, después del rito llevado a cabo sin decoros.

Tal vez la despertó alguna pesadilla incólume, tan sin fuerza que logró olvidarla, pero el esfuerzo de olvido le dejó un vestigio desagradable. Y pensó en lo primitivo de la sensación, que filogenéticamente es anterior a la razón. Que luego queda sublevada por ésta, con el paso de los complejos sucesos que van acompañando al desarrollo unitario del ser (idea robada de algún lugar).
Y otra vez la comedia irremediable, levantarse por influjo ancestral, la anatomía se despega del colchón. Tomar mates, fumar.

Ella no previno la angustia, no hubo espacio, estaba con ella cuando despertó.

10/9/06

nones de domingo

Cuando el preámbulo dice lo que no vendrá
sin buscar expiaciones de forma alguna

No argüí más la perla dentro del relicario
y la idea se disolvió como azúcar en la linfa

El tarot predijo la proximidad de torrente
y los presagios se erigieron con altivez

5/9/06

Para todos los gustos

Concepciones metafísicas, halagos prematuros sin justificación, “una mujer Borges” precisando la fecha de nacimiento, palabras sueltas, epítetos ilógicos. Detrás de los anteojos oscuros alguna mirada imprecisa, ínfima tal vez, para toda la constelación de pensamientos.
Y volcó todo en 45 minutos hacia mí, o solamente hacia la persona que estaba parada frente a él, nadie para el encuentro espontáneo.

Un fin de semana de trabajo en la Feria del libro, que finalizó este finde en Rosario, ligué de rebote un laburito, fue bueno, nada demasiado forzado, y pagaron bien, solo estuve parada con un cartelito que señalizaba mi nombre atendiendo a la mayoría de la gente que compra libros prolijos en la media hora del 15 % de descuento, es decir los libros son libros, la gente es la que no tiene mucha idea de lo que compra.

En fin no voy a caer en un dictamen estético sobre lo mejor o peor, sobre gustos subjetivos, pero “Te amo no me llames”, “Por qué a mi Dios?”, “El manual de Chiche”, “Conjuros”, no estaba el libro de De La Rua... faltaba ese... Por qué la gente compra estas cosas? Y un dato más: los más vendidos!

Voy directamente a lo sorprendente. Yo estaba tomándome un descanso, sentada leyendo Rayuela, se me acerca un señor de saco negro, de pelo largo con una colita precaria, canoso.. Preguntando dónde estaba la editora Universidad del Litoral? Respondí, acá al lado ... pero noté que no era justamente lo que estaba buscando porque no se movió del lugar.
Con una entrada habitual, nombre ... qué estudiaba...
este señor entusiasmado me contó desde la decisión de vivir como ermitaño, hasta las noviecitas que lo abandonaron por? ... en fin, según él fue quien las abandonó para llevar esta vida adelante, purificarse, amarse y amar a los demás. Me dijo que la fuerza que emanaba era proveniente de los “invisibles” que lo rodeaban, él no hacia más que transmitir el mascullo que silbaban en su oído.

Le pregunté si había estudiado? O si ejercía alguna profesión? Ves!!! Ese es el problema de la gente, creer que la fuerza de lo que digo debe provenir de un “título facultativo”, los títulos solo sirven para entrar a laburar en las instituciones y para respaldar lo que puedas pensar o decir, escribir, “para ser alguien”. Y recordé algunas charlas que tuve con un amigo? con respecto a esto.

A los quince minutos que llevaba hablándome de todas sus constelaciones, de la hipocresía de los psicólogos y abogados, despegué mi mirada hacia algunos de mis compañeros de sitio, pero no obtuve ninguna complicidad de parte de ellos, y me dije: Bahh! Son todos unos hijos de putas... no me hablaron en dos días y yo voy a buscar que me ayuden con este señor, no no, voy a tener que evaporarme solita de la situación . Y en ese mismo instante mientras transcurría mi soliloquio, él me dice: estás muy sola! Tenés muchos miedos, pero estás trabajando en eso, no? Vas a ver que alguien te va a encontrar, existe solo un hombre para una mujer. Una sola persona para cada uno...
Sonreí muy trabajosamente... no sé...dije, no creo que eso sea así..

Usted a qué vino a esta farsante función? Le pregunté, “tal vez a buscarte”... y cagándome de risa (no pude contenerla) le digo, si usted es mi hombre prefiero quedarme solita...aunque usted no aclaró si las personas tienen que corresponderse en su encuentro, él no hizo mucho caso a lo que dije, sonrió entre indiferente o herido no lo sé...

Me dijo que él escogía a sus discípulos para enseñarles qué leer, su sabiduría, sacó una billetera roída de su bolsillo y me dio una tarjetita, que decía algo así.... la libertad es la puerta.... no me acuerdo lo que seguía. Me dio la mano, y me dijo vos entendés lo que quiero decir, vas a ver que nos encontraremos en cualquier momento... y dando media vuelta se fue.

Guauuu!

No sé decirles si era un charlatán, sólo alguien desplegando su habilidad sea cual fuere, alguien muy solo... Y yo con aire poco presuroso, aparentemente invité a la
catarsis.

4/9/06

Dejemos las palabras...
Algunas fotitos



Esta no tiene muchas explicaciones




las espaldas de los modelos (Iva y Marquis)


Domingo en el monumento



29/8/06

Plaza López


Con un fatídico vaivén eligió el espacio y se sentó en medio de un cuadrilátero de pasto, seguramente sobre o cerca de regalitos que dejan los animales . Levantó su vista mirando a su alrededor. nada. luego clavó su mirada en mí; yo estaba sentada a unos 100 metros justo enfrente, con mi mate y libro. Siguió observándome un tanto nerviosa, aunque no pude descifrar exactamente la expresión de aquellos ojos entre perdidos y sucios. Yo, allí, espectadora abierta a cualquier actuación, la miré escondiéndome tras mi gorrito intentando no obstaculizar su despliegue.

Creo que habrá estado unos diez minutos moviendo la cabeza libremente de un lado hacia otro, sentada en chinito; acomodó una bolsita de super y la dejó a su lado sin sacar nada de adentro. Esperé a que llamara a algún perro, suponiendo que estaba tomando sombra mientras su animalito se distraía o hacia sus cositas. Pero no sucedió nada, estaba sola igual que yo. En su locura metafísica, en su razón extraña a los demás, en su descanso, o simplemente distrayéndose. Ella aparentaba estar un poco desquiciada. Esto comencé a pensarlo cuando con las dos manos se agarró los pelos y los peinaba de adelante hacia atrás, de los costados hacia delante, hacia arriba, se fregaba frenéticamente las manos por los pelos grises, se frotaba la cabeza esférica de atrás hacia delante, de delante hacia atrás con las dos manos sucias, con energía. No sé precisar cuanto tiempo estuvo en esa danza que parecía gustarle de sobremanera.


Pensé en la locura, qué significaría estar loco? ella estaba libremente haciendo lo que tenía ganas, no? O eso aparentaba. A eso me refiero con la locura, uno tiene maneras locas si tiene actitudes que desencajan de los movimientos estereotipados de las personas que se desenvuelven en un lugar. Yo ya no existía para ella, me había convertido en algo extraño a su mundo. Todos estábamos sumergidos en nuestras burbujas narcisista, y qué es la locura sino eso, prenderse de algún pensamiento, hamacarse de algún recuerdo, internarse en la exasperación de un sentimiento, liberarse de los modismos encajonados, sublevarse enojosamente contra alguna idea interna manifestándola con las manos o hablándole sin más, sin caer en la existencia de los demás, volverse ex al mundanismo.

Los locos son tristemente maravillosos. Tristes porque no encajan en otra casilla socialmente aceptable, que la de locos, y los locos son desprestigiados, son patológicamente atrofiados. Quién pudiera decir si así se está mejor. Y maravillosos para esta mujer que los envidia desde “su razón”.

Tal vez todo esto se me ocurrió en el aburrimiento de mi siesta y ella no fue más que algún reflejo que fantaseé... quién pudiera saberlo?

laventuradelapalabra

"sin dudas soy yo un bosque y una noche de árboles oscuros: sin embargo, quien no tenga miedo de mi oscuridad encontrará taludes y rosas debajo de mis cipreses" Nietzsche